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El Adelanto de Salamanca - Domingo, 22 de noviembre de 2002
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OPINIÓN |
Santa Cecilia en Alba
TOÑO BLÁZQUEZ
Leo en las páginas de El Adelanto un
reportaje muy interesante sobre el panorama general de los colectivos musicales
de Salamanca y provincia. Trae a colación un tema que debería tener una
repercusión y una atención más amplia en los medios informativos. La música
clásica, las bandas de música, los interpretes, el público etc... Entiendo
que la Música engloba en si misma, en su estudio, en el serio y anónimo
trabajo y laboriosidad que requiere desentrañar su infinita magia, una gama de
valores que enriquecen el espíritu humano, lo enaltecen y le ayudan a sostener
un andamiaje de emociones y sensaciones difícilmente alcanzables en otras artes
o matarías. La Música ofrece a los niños y jóvenes orden espiritual, intima
valoración del trabajo personal, aleja la idea de un ocio inútil, hueco e
irrelevante, eleva la convicción de que el esfuerzo sostenido y honesto tiene
siempre su recompensa.
Los mass-media deberían reflexionar más en torno a la Música y el equilibro
que ejerce sobre la maduración de nuestros niños y jóvenes.
Soy colaborador habitual de la Banda de Alba de Tormes, un colectivo de músicos,
gente joven que disfruta tocando y trabajando sus instrumentos, varios de ellos
ya con estudios superiores de Conservatoria. Este año cumple diez de existencia
y muchos de sus componentes se han forjado como músicos desde niños en la
Banda. Hoy, bajo el talante integrador y densa cultura musical de su director
Mario Vercher,
la Banda Municipal de Alba de Toretes ha adquirido una envidiable altura de
interpretación, como lo demuestra sus continuos reconocimientos fuera de Alba,
premios, distinciones y conciertos en puntos muy variados de nuestra geografía
y del extranjero. La música clásica siempre fue reducto de minorías más
sensibles. Programas como "Clásicos Populares" han ampliado esta
minoría, lo cual debe considerarse meritorio. En el repertorio de esta Banda
figuran desde Pasodobles, obras sinfónicas adaptadas para Banda, composiciones
de Chaikosky entre otros autores capitales de la música, y otras obras
compuestas expresamente para esta formación musical de Alba por el maestro
Joaquín Gericó, que incluyen instrumentos escasamente vistos y oídos en los
teatros y salas de conciertos como castañuelas genial Pilar Grande) o dulzainas
(insustituibles Xavier Ricart y Alejandro Blay). Una Banda que ha mantenida un
gran poder de convocatoria siempre que ha actuado en Salamanca. La gentileza de
Caja Duero, del Ayuntamiento, han hecho posible que sus actuaciones fueran
siempre largamente aplaudidas y consideradas. En 2002 ha actuado en la Comunidad
de Galicia, Castilla y León y Comunidad Valenciana. Los conciertos de Alcásser
y, sobretodo el celebrada en el Palau de la Música de Valencia el día 12 de
Mayo, quedarán como referente esencial de una formación musical con una
coherencia interna, tanto profesional como humana, realmente admirables.
Muy pronto regresarán a la capital para cerrar un 2002 inolvidable. Ojalá la música
clásica no solamente ocupe generosos espacios en los medios cuando Santa
Cecilia entreabre la puerta del tiempo por noviembre. Merece más, mucho más.
Ascua.es.vg - Octubre de 2002
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PREMIO ASCUA |
Mario y la Banda
JOAQUÍN GERICÓ
Todavía me cuesta entender, a pesar de ser mi mundo cotidiano, la escalada artística de la Banda Municipal de Música de Alba de
Tormes. Corría el año 1992, mayo creo, y Mario acerca a Rubén hasta Madrid para que le diese clase de flauta, ambos venían acompañados por el siempre dispuesto Román. Después de unos rápidos e incipientes “buenos días” y mucho antes de que Rubén pudiese montar su instrumento, Mario se adelanta e introduce una cinta de cassete que portaba (como un tesoro), dentro de mi viejo aparato de música, a la vez que asintiendo con la cabeza decía: “Escucha…, escucha esto”.
Tras breves segundos pensé “pero que horror, ¿qué es?” (pregunté). Curo Caro, respondieron Mario y Román con los ojos brillantes, saltones, ensimismados, como si de la Orquesta Sinfónica de Chicago se tratara. “Un pasodoble del pueblo que hemos rescatado y la Banda es la que hemos formado en Alba”.
Dos lecturas quiero darle hoy desde la lejanía, a este primer alumbramiento artístico y cultural. Por un lado, la enorme avidez con la que se prestaron los chavales, desde la entrega de instrumentos, de la mano de Mario y sus ilusionados profesores colaboradores, para salvar los abrumadores inconvenientes técnicos que comporta el estudio instrumental de la música, pues no olvidemos que recibieron sus instrumentos en torno al 5 de enero de ese mismo año (todo un reto). Por otro lado, y ahí es donde hoy hace justicia ASCUA, el hecho de que lo primero que hicieron ya fue redimir un pasodoble patrimonio sociocultural de Alba.
Muchos han sido los méritos que han alcanzado desde entonces, hechos que perduran con frescura en la mente de todos debido al vertiginoso y frenético ritmo con que se han producido, yo diría que en un tempo Allegro Vivacce que a mí personalmente, y a pesar de ser mi mundo cotidiano, todavía me cuesta entender.
Desde un punto de vista científico es fácil pensar que la base es lo más importante y Mario, desde un principio cuidó este detalle. Trajo hasta la Escuela de Música de Alba los mejores profesores de cada especialidad que han pasado por Salamanca, e incluso a veces de Madrid u otros lugares. Por este motivo y sin desmerecer un ápice la valía de los propios alumnos, es por lo que especialmente es obligado referenciar hoy aquí la figura del director, como elemento más importante dentro de ese organigrama que ha permitido que la Banda haya alcanzado tamaño nivel. Precisamente para valorar sin miedo a errar el mérito de Mario, hay que empezar mirando su bondadoso lado personal desde un prisma contrario,
es decir nada científico, sino total e inmensamente humano. Esta es el arma de Mario, parece descargada, incapaz de matar, pero es letal de oficio porque además domina la pólvora como si fuese valenciano (sino que les pregunten a los policías locales).
Bromas a parte, cuando necesitaba algún profesor, incluso les buscaba vivienda aquí para que no tuvieran siquiera la incomodidad del viaje o de la agobiante y obligada necesidad de buscar piso, sobre todo a los profesores recién destinados en Salamanca. En resumen, siempre les hizo la vida fácil y agradable en este maravilloso pueblo, nunca ve obstáculos para nada y es que como hace las cosas con el corazón… nadie le puede negar nada.
Gratísimo recuerdo guardo de mi paso por Salamanca, cuando en 1986 vine al Conservatorio Charro convirtiéndome en el primer profesor de flauta de la historia del centro. Cuando Mario vio que vivía solo, en una pensión, no dudó en acogerme en su casa como a uno más de la familia, compuesta entonces por Gertru su encantadora mujer y por la pequeña Aída, hoy ya bellísima doncella, con la que recorría del orden de 2-3 kilómetros todas las noches comedor arriba comedor abajo en su cochecito para conseguir dormirla, increíble, pero la paciencia de Mario alcanza estos inimaginables límites y esto, en el día a día de la Banda, como no, también se ha dejado notar. Ya viviendo en Alba, imagino que para dormir al terremoto que es el pequeño Mario, habrá tenido que cambiar de técnica. Atrás quedaron nuestros estudios en el Conservatorio de Valencia y
nuestro peregrinaje a Inglaterra en busca de sapiencia flautística, los dos con un cutre inglés forjado aquel año en una academia de idiomas en Salamanca de la mano de Víctor, un gentil profesor nativo americano. Y es que, la verdad, hemos vivido muchos momentos juntos que jamás se podrán olvidar y que se transforman en ese vínculo especial que desde la química que une a los verdaderos amigos, a dado muy buenos frutos traducidos en proyectos, obras e ilusiones, siempre ilusiones, en las que el trabajo es la constante y en donde Mario me esclaviza sin remordimiento pero en donde yo, sumiso, respondo porque al fin y al cabo es Mario, y solo él, es capaz de conseguirlo.
De su otro lado, el profesional, que decir. En cuanto la Banda se ha ido superando no ha dudado en excederse el también. En este sentido, comenzó a ampliar sus estudios profundizando en el apasionante mundo de la dirección de orquesta con el insigne maestro Enrique García Asensio, con quien mantiene contactos continuados y bonita amistad. Y todo esto para dar la talla que una buena Banda merece y sin lugar a dudas, la de Alba ya lo es. Quizá otros se hubieran acomodado, pero ni Mario ni la Banda de Alba son de esa estirpe, no, su linaje les empuja a conquistar siempre lo más alto. Por eso, cuando les escuchaba en el estupendo concierto que nos ofrecieron en el Palau de la Música de Valencia, el 12 de mayo del presente año, esta vez era yo el que con ojos brillantes, saltones y ensimismados, parecía que estaba escuchando la Orquesta Sinfónica de Chicago.
Gracias amigos de ASCUA por haber dirigido vuestra mirada hacia tan noble fin como es el de la música, de entre todas las opciones posibles que el pueblo os ofrece, y es que ya lo dijo Cervantes por boca de Sancho en su inmortal Don Quijote, cuando dirigiéndose a la condesa aseguraba: “Señora, donde hay música no puede haber cosa mala”.
Mi más sincera enhorabuena a la merecidamente famosa Banda de Alba y un caluroso, fuerte y emocionado abrazo a mi buen amigo Mario, su director, porque entre todos habéis hecho a Alba un poco más grande, más presente y sobre todo, culturalmente mucho más viva. Sed felices y hasta siempre.
Ascua.es.vg - Octubre de 2002
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PREMIO ASCUA |
Premio Ascua defensa del patrimonio de la cultura
REDACCIÓN
V PREMIO ASCUA. DEFENSA DEL PATRIMONIO Y LA CULTURA. 6 DE JULIO DE 2002. IGLESIA DE LAS MADRES
ISABELES DE ALBA DE TORMES
El día 6 de Julio de 2002, a las 19 horas, en la Iglesia de las Madres Isabeles, ASCUA hacia entrega del Premio ASCUA a la defensa del
Patrimonio y la Cultura en su quinta edición a la BANDA MUNICIPAL DE MUSICA DE ALBA DE TORMES, con mención especial a su
director MARIO VERCHER GRAU.
La Crónica de Alba de Tormes y comarca - Octubre de 2002
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ALBA DE TORMES |
Éxito apoteósico del Festival de Bandas
TERESA MARTÍN
Treinta
ediles acompañaron a los músicos
La Banda Municipal de Música de Alba de Tormes y la Almussanafense, de la localidad valenciana de Almussafe, se enfrentaron la noche del sábado 21 del pasado mes de septiembre, en la Basílica de la ciudad, en un emotivo y espectacular mano a mano, durante la primera jornada del festival, organizado por el Ayuntamiento de dicha localidad.
Según argumentó el concejal de Cultura, Manuel Yañez, "la idea de organizar este festival de Bandas de Música no es algo nuevo, sino que viene de lejos, aunque por una serie de circunstancias o conjunción de azares no ha podido llevarse a efecto hasta este año". Dos días de intercambio de genialidad musical, de sentimientos profundos que salen del alma, por parte de los ciento sesenta componentes de ambas orquestas, propiciaron el desplazamiento a la localidad del Tormes de un grupo de más de una treintena de ediles de los diferentes consistorios valencianos que acompañaron a los músicos a la referenciada localidad.
Por otra parte, hay que reslatar que el punto de encuentro para lllevar a cabo las dos jornadas del festival musical de orquestas estuvo marcado en el interior de la Basílica incompleta y sin techumbre (su construcción comenzó a finales del año 1800) de la ciudad, aunque la inestabilidad del tiempo obligó a improvisar (sobre la marcha) una estancia cubierta y con una buena acústica y que esta ocasión se optó por la iglesia de San Juan, por si la lluvia que eclipsó la jornada del día anterior volvía a hacer acto de presencia.
Como se recordará, la Banda Municipal de Música de Alba de Tormes fue constituída hace diez años y está formada por 70 instrumentistas de la villa, vecinos de la misma villa, con edades comprendidas entre los siete y cincuenta años.Los días 14 y 22, fin de la temporada
A lo largo de todo este tiempo, el gran equipo musical ha venido cosechando infinidad de éxito. Tanto en la tierra donde nacieron los virtuosos, como en los distintos pagos donde han venido actuando, el triunfo ha sido una constante y siempre ha tenido como respuesta del público los bises y los grandes aplausos.
La Banda tuvo a bien cerrar la temporada con dos maratonianos conciertos, coincidieron con las últimas fiestas de Santa Teresa, los días 14, 20 y 22 del presente mes de octubre.
Revista L'Aceña - Octubre de 2002
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PREMIO ASCUA |
Entrega del premio ASCUA en defensa del patrimonio a la Banda de Música de Alba de Tormes
REDACCIÓN
Como
ya es tradicional, la iglesia de las Madres Isabeles acogió, el día 6 de julio
de 2002, el acto de entrega del Premio ASCUA, en su quinta edición, premio con
el que la Asociación Cultural Albense cada año hace público reconocimiento
del trabajo que en pro de la Defensa del Patrimonio y de la Cultura llevan a
cabo persona e instituciones. En la presente edición los premiados fueron la
Banda Municipal de Música de Alba de Tormes, y su director Mario Vercher Grau.
El acto, cuya presentación corrió a cargo de Mª Carmen García García, fue abierto por Teresa Martín Sánchez-Villares, presidenta de ASCUA. En su intervención puso de relieve los méritos contraídos tanto por la banda de música como pr su director para acceder a este galardón. Seguidamente José Manuel Garrote, Secretario de ASCUA, dio lectura al acta de la Asamblea General, celebrada el 30 de mayo de 2002, en la que se aprobó por unanimidad la concesión del Premio ASCUA a la Banda de Música de Alba de Tormes y la mención especial a su director Mario Vercher Grau, y en la que se nombra a éste Socio de Honor de la Asociación Cultural Albense.
A continuación intervino en el homenaje Pilar Grande Gálvez, que mantiene una estrecha relación con la Banda, con la que ha grabado "Fantasía española para castañuelas y orquesta de viento". Puso de manifiesto sus vivencias junto a este elenco de músicos albense. Más tarde se dio lectura al asentido escrito de Joaquín Gericó, que no pudo asistir físicamente al acto. Este compositor, que ha colaborado numerosas veces con la banda, ya mediante la composición de obras para ella, ya como asesor en algunas de sus grabaciones, se declara como amigo íntimo de Mario Vercher.
De gran enjundia fueron las palabras vertidas por otro de los oradores en el acto, el escritor Toño Blázquez García, la persona que poco tiempo antes, en el Palau de la Música de Valencia, presenciara el concierto de la Banda de Música de Alba dedicado a Joaquín Gericó, tal vez el más significativo de los conciertos dados por la agrupación albense. de su boca salieron las bellas palabras que configuran el soneto "A la banda y a su Director Bandera".
En representación de la Banda de Música intervino Nacho Cotobal Robles, que significó lo que este galardón supone para la Banda de Música de Alba de Tormes, ya que significa el reconocimiento de Alba a la labor callada y altruista de muchos años. Por último tomó la palabra Mario Vecher, el director, para agradecer a la Asociación Cultural Albense el acuerdo de conceder el Premio ASCUA a la Banda de Música y el deseo de seguir trabajando en la defensa, recuperación y proyección del patrimonio musical.
El acto, taras la entrega de la placa y el diploman que acreditan el Premio ASCUA a Mario Verhcer, se ofreció un concierto en el claustro del convento de Santa Isabel. El mismo fue presentado por Toño Blázquez y contó con la participación de Pilar grande con sus castañuelas.
Como broche final se sirvió un vino de honor en el
comedor del Colegio.