El paso de Nuestro Padre Jesús Flagelado abandonará la iglesia de la Clerecía pasados algunos minutos de las 21.30 horas y sobre los hombros de 48 hermanos. La talla, del imaginero Salvador Carmona, está rodeada de cuatro angelotes que lloran y llevan en sus manos los instrumentos de la Pasión: flagelo, esponja, lanza y una corona de espinas.
Esta hermandad está de celebración ya que en su salida de hoy celebraron los 250 años de la creación de la talla de su imagen titular, que data de 1760. De nuevo, repiten el mismo acompañamiento musical de la última Semana Santa, con la Agrupación OJE detrás de Jesús Flagelado y marcando el ritmo de los pies de los responsables de su carga.
Otra de las novedades que han incorporado al desfile del Miércoles Santo son dos incensarios que portarán sendos hermanos de fila. Nuestra Señora de las Lágrimas (José Miguel Sánchez Peña, 1977) desfila por las calles salmantinas gracias a las 48 mujeres que la cargan y las marchas de la Banda de Música de Alba de Tormes. La Virgen sujeta entre sus manos un rosario y un pañuelo blanco con el emblema de esta cofradía salmantina. Una vez que cruzan el dintel de su templo –su sede canónica–, una hermana suele interpretar una saeta a cada una de las dos imágenes, minutos antes de que prosigan la procesión por la calle Libreros.
La imagen de Jesús Flagelado es escoltada por agentes de la Guardia Civil y en el desfile participan una media de 350 hermanos. Respecto al hábito que lucen, se caracteriza por su elegancia, con túnica y capa negra y capirote y fajín color eminencia.
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